Turistificación del patrimonio indígena en México, entre integración cultural y redefinición de una identidad

¿ Qué es el famoso mundo maya hoy en día sino un proyecto turístico nunca terminado ? La propia idea de mundo maya hace referencia a la civilización precolombina originaria de América central. Las nuevas generaciones mayas no comparten el mismo estilo de vida que sus ancestros. Sin embargo, esta cultura sigue siendo parte de la identidad de México. Durante el siglo XX, el Estado mexicano intenta incorporarlos a la sociedad mediante un proceso que nos recuerda a la aculturación. De ese modo, se establecía una diferencia entre ser indígena y ser mexicano. 

Desde hace varios años, con el aumento del turismo de masa, el Estado intenta preservar las costumbres que pertenecen a la cultura maya, hasta crear una nueva identidad maya, alejada de la realidad. Los Estados federales que forman parte de esa turistificación son el Yucatán, el Quintana Roo, el Campeche, el Tabasco y el Chiapas. El desarrollo del turismo se ha considerado como una verdadera oportunidad económica para el país, y ha conducido a  inversiones públicas y privadas a fin de promover los sitios arqueológicos. Hoy en día, México recibe 30 millones de turistas cada año y sigue siendo un destino privilegiado en América Latina. Pero, ¿ cuál es la participación de las comunidades indígenas en este proceso ? Si el Estado intenta incluir a las poblaciones indígenas en el proceso turístico, la redefinición de su identidad es un problema. Entre turismo de masa y turismo alternativo, podemos preguntarnos de qué manera México considera esta cultura maya. En la definición del turismo, se da una importancia a los actores que ofrecen y crean servicios para los turistas, actores que forman parte del proceso turístico. Sin embargo, debemos establecer una distinción entre turismo participativo, que se hace con el acuerdo de las poblaciones locales y por otro lado, el turismo obligado. También debemos erigir una frontera entre la promoción del patrimonio y la creación ex nihilo de un espectáculo para los turistas. 

Asimismo, entre integración cultural y redefinición de la identidad maya, parece interesante estudiar la manera en la que participan las comunidades indígenas en los procesos turísticos del patrimonio de la cultura precolombina, para después interesarse en las políticas culturales y los proyectos regionales instaurados por el Estado, para destacar ese patrimonio y ver los límites de esas iniciativas. 

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Zona Maya en América Central, centro turistico por el turismo cultural y el turismo de masa

 

LA DIFÍCIL INTEGRACIÓN DE LOS INDÍGENAS EN MÉXICO 

La consideración de los pueblos indígenas como mexicanos es muy reciente. Durante el siglo XX, el Estado intentó integrar a los indígenas mediante políticas de aculturación que les obligan a abandonar sus lenguas para hablar castellano e integrarse al sistema educativo nacional. La indigenismo era considerado como un obstáculo para el desarrollo del país, y su carácter rural les inscribía en el pasado impidiendo su progreso. La cuestión indígena se perfiló en el momento de la construcción de la nación mexicana y de crear una unión en el pueblo, con una verdadera negación de la la diversidad del origen étnico del país. La situación cambia con el acuerdo 169 (1) de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) de 1989 que implica una consulta de los pueblos indígenas en el caso de que los pueblos indígenas se sientan amenazados por alguna ley administrativa. Hoy en día, en México, el desarrollo de la sociedad incluye el origen étnico de cada uno con la voluntad de crear un proceso alternativo a la globalización que pone de realce lo local y las comunidades. Pero, frente al turismo globalizado, ¿ Cómo resisten esas lógicas ? Efectivamente, el desarrollo turístico de México se hizo en los años noventa, entre la imagen de un turismo paradisíaco y la creación de una forma de ecoturismo o de turismo alternativo.  

El desarrollo del microturismo y el aumento de la participación de los pueblos indígenas son conformes a los OMD 2000 (2), para luchar contra la pobreza. Pero es también una visión utilitaria de la cultura maya. Diferentes acuerdos exponen la turistificación del patrimonio como una lucha contra la precariedad económica. Acuerdos como la Cumbre de la Tierra de Río en 1992, que reconoce el papel central de los pueblos indígenas en la preservación de los recursos naturales y de la diversidad biológica, gracias a sus conocimientos y sus prácticas tradicionales. Otro fue el Programa ST-EP (3) de 2002, de la Organización Mundial del Turismo, con 90 proyectos para luchar contra la pobreza gracias al desarrollo del turismo en las comunidades indígenas y fomentando el empleo entre los más pobres. El último fue la Declaración de Fortaleza en 2008, promulgada por organizaciones brasileñas, que defiende la idea de un turismo indígena solidario frente al turismo de masa. 

El estado mexicano es uno de los mayores inversores en el desarrollo turístico, pero existen también muchos inversores que pertenecen al sector privado en particular para todas las actividades vinculadas con los sitios arqueológicos. En realidad, aunque el Estado sea el actor principal del turismo, creando incluso ministerios relativos a este tema, las comunidades indígenas se encuentran ausentes en el proceso turístico, a menudo son mediadores, a veces guías, y de vez en cuando inversores que quieren promover su propio patrimonio. Aunque el Instituto Nacional de los Indígenas (INI) invirtió varios millones para sostener las iniciativas de ecoturismo, permitiendo una reapropiación de los territorios, su aportación sigue siendo mínima. Entre 2001 y 2006, 473 millones pesos fueron dados por las organizaciones indígenas, a los cuales se suma el 1,5 billón otorgado por el gobierno central, mientras que el sector privado aporta 9 billones cada año, para el turismo de masa. De las 1230 empresas que forman parte del turismo alternativo, el 74% son manejadas por comunidades indígenas. 

EL PATRIMONIO FRENTE AL TURISMO DE MASA

Lo preocupante de esa participación del sector privado en el turismo, es la creación de una nueva identidad maya, que se inspira del pasado, pero que encierra a las comunidades indígenas en estereotipos. Siendo así, este tipo de turismo no toma en cuenta los intereses de los indígenas, dramatizando el universo maya en vez de establecer una simbiosis entre promoción del patrimonio y turismo. Se nota la redefinición del pasado maya, transmite a los turistas una imagen arcaica y alejada de la realidad de las poblaciones rurales. Esto es particularmente cierto en la manera en la que se revisita el pasado y un ejemplo de ello es la atracción turística de la ceremonia del Fuego Nuevo en la Huasteca Potosina. Se trata de una ceremonia sagrada para favorecer la cosecha. Normalmente la ceremonia se producía en la aldea con la comunidad, pero desde 2002, el Consejo de los Ancianos de la comunidad votó por hacerla en la plaza pública del pueblo de Tancanhuitz, transformándose en un evento retransmitido en la televisión local, la radio al igual que los periódicos. Se presentan elementos simbólicos y culturales frente a un público heterogéneo, con indígenas, turistas mexicanos y extranjeros. Esta iniciativa muestra la voluntad de la comunidad indígena de visibilizar su cultura ancestral para salir de su exclusión. Son los creadores de un « renuevo indígena », que fomenta una patrimonialización de la cultura y las creencias mayas. Sin embargo se puede calificar de espectáculo porque los indígenas se encierran en el pasado y no parecen formar parte del Estado moderno. 

Siguiendo esta lógica se fomenta el turismo privado con el ejemplo del Xcaret Parc : un parque temático creado en 1991 en la Riviera Maya, el cual propone diferentes actividades para personas de toda edad. De noche se ofrece un espectáculo sobre la historia cultural mexicana, dónde se pone en relieve el patrimonio maya : actores maquillados y disfrazados interpretan escenas rituales y sagradas, juegan un partido de pelota y bailes tradicionales. En este caso se puede hablar de una reconstitución histórica inspirada de la civilización Maya, pero destinada a ser consumida como « producto turístico » para extranjeros. 

 

LA PENINSULA DE YUCATÁN, EJEMPLO DE TURISMO DE MASA

Estos dos ejemplos muestran el uso de la cultura maya en el turismo. Otro ejemplo relevante es el de la península de Yucatán. Es un proceso en diferentes etapas que empezó después del descubrimiento de los sitios mayas, como tenochtitlan en el siglo XIX suscitó la curiosidad de la población local para después iniciar un proceso de desarrollo en varias etapas. Después, el despegue se hizo con la construcción del ferrocarril en 1949 y de rutas en 1959, lo que permitiría poner fin al aislamiento de la zona. En los años 40 se construyeron los primeros hoteles. La construcción del sitio turístico de Cancún fue un evento importante en la región, que permitió obtener un crecimiento de 10% de turistas cada año. El proyecto fue dirigido por el sector privado. Ha permitido la creación de empleos, el desarrollo económico de la región, la inclusión de un territorio considerado como estando al margen, una diversificación de la oferta turística y la captación de inversiones extranjeras en los proyectos. En los años 80 se convirtió en turismo de masa cuando los precios bajos atrajeron a toda la clase media de los EE.UU.

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Sitio de Cancún, hoteles lujosos y turismo de masa

 

En Cancún hay una verdadera diferencia geográfica entre las casas de los turistas y de las poblaciones pobres que trabajan en el sitio y que son a veces descendientes de los mayas. En cuanto a la cantidad de habitantes, rondaban los 33 000 en 1980, luego los 400 000 en 2000, para alcanzar los 628 000 en 2010, por unas 30 000 habitaciones en los hoteles. La aumentación del número de turistas provoca un fenómeno de expansión urbana. Después de la construcción de Cancún tuvo lugar una turistificación entera de la Riviera Maya al norte del Quintana Roo, el litoral Yucateco al norte de la península, y la Costa Maya al sur del Quintana Roo. Al principio, eran alternativas al turismo de masa, pero su poder de atracción convirtió estos sitios en nuevas zonas de hoteles. Tulum es un ejemplo del desarrollo del ecoturismo. Pero, la oferta es muy reducida, y atrae solo al 12% de los turistas. Además, no hay una cantidad suficiente de inversores para mantener una buen gestión de la zona. Vemos de esta manera que el turismo alternativo es poco común, y que los inversores privados no eligen ese modo de funcionamiento para desarrollarse en la zona. 

Con esa voluntad de seguir con el desarrollo de la región se creó un proyecto a nivel regional, que debía reunir cinco países en los cuales vivían los mayas al principio : Mexico, Honduras, Belize, Guatemala, y el Salvador. Este proyecto se acompañó de la creación de un mundo maya con los viajes facilitados por visados especiales para los turistas. Según el periodista Bill Garret de National Geographic, « el mundo maya es un proyecto regional para poner de relieve la herencia cultural, histórica y ambiental. » De esta forma se define la civilización maya: unida y uniforme, aunque hoy en día, los diferentes pueblos de las zonas no compartan el mismo modo de vida. Con este proyecto otra vez, los mayas siguen siendo considerados como perteneciendo al pasado. 

El proyecto fue un fracaso a causa de un problema de cooperación a nivel regional, y el hecho de que México disponía de la mayor parte de los sitios turísticos y beneficiaba de la mayor parte de las ventajas y del dinero. El Estado Mexicano es también un gran actor del turismo pero otros países lo han dejado entre las manos del sector privado. El resultado del proyecto sólo es una mejor visibilidad de la oferta patrimonial del Yucatán. Otra vez, en ese proceso a nivel regional, las comunidades indígenas no fueron consultadas y no fueron parte del proyecto. 

Para concluir, el desarrollo turístico de México se caracteriza por la ambivalencia entre las políticas del Estado contra la pobreza y su deseo de desarrollar su atractividad a nivel internacional. La integración de los indígenas en el país se hizo de forma paralela al despegue del turismo, a partir de los años 90. El estado y las comunidades son los dos actores principales en el proceso de patrimonialización de la cultura maya, aunque existe un desequilibrio a favor del Estado mexicano por el momento. Se puede pensar que los nuevos desafíos medioambientales que afectan el turismo, permitirían promover la oferta de un turismo alternativo, ecoresponsable, y aumentar la participación de las comunidades indígenas en la promoción de su patrimonio. 

 

Quentin Defaut

 

(1) El convenio 169 del OIT sobre Pueblos Indígenas y Tribales de 1989, permite afirmar el derecho de estos pueblos al acceso a la tierra, a la salud, y a la educación. Es también un recurso jurídico en casos de un abuso del Estado. 

(2) OMD : Objetivos del Milenario por el Desarrollo, adoptados por los 193 países de la ONU en 2000 para luchar con la pobreza en “todos sus aspectos”. 

UN OMD : https://www.un.org/fr/millenniumgoals/

(3) Programa ST-EP de la OMT para hacer un vinculo entre el turismo y la atenuación de la pobreza. 

 

Fuentes

Libros

Samuel Jouault, Maya d’hier et d’aujourd’hui, le rôle des sociétés locales dans le développement touristique, presses universitaires de Rennes, 2018, 294 pages.

Kristina Tiedje, Patrimonialisation et politisation de la cérémonie du Feu nouveau : du rituel au spectacle, in Cahier des Amériques Latines n°65, 2010, pp. 35 à 51

Artículos universitarios y de prensa  

Rodolfo Stavenhagen, La política indigenista del Estado mexicano y los pueblos indígenas en el siglo XX

Catherine Vézina, Le développement touristique au Yucatán dans un contexte de diversification économique néolibérale : naissance et déclin du Mundo Maya,1992-2007 

Olivier Dehoorne, Christelle Murat, Regards croisés sur les enjeux du tourisme en Amérique latine. Etudes Caribéennes, Université des Antilles, 2009, Le tourisme en Amérique latine: enjeux et per- spectives de développement, https://etudescaribeennes.revues.org/4033.  hal-01368541

Yngrid Fuentes, « Tren Maya: así es el ambicioso proyecto que propone AMLO y tiene un costo de miles de millones de dólares para México », BBC News Mundo, 15/11/2018 

Sitios consultados 

https://www.xcaret.com/en/

 

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